El piloncillo es un producto natural que al no pasar por un proceso de refinación ni blanqueo con aditivos, logra conservar todas las propiedades contenidas en su materia prima protagonista, la caña de azúcar. Por tal motivo, es considerado en el Sur y Centroamérica como un alimento integral de fácil digestión.
Por su alto índice glucémico es un alimento altamente recomendado para deportistas, gracias a que dispara los niveles de insulina, la cual es una hormona necesaria para transportar los aminoácidos a los tejidos después del entrenamiento.
• Fortalece el sistema inmunológico evitando enfermedades del sistema respiratorio y urinario.
• Regula el ritmo cárdiaco y la excitabilidad nerviosa.
• Fortalece los huesos.
• Es un buen preventivo para dolores reumáticos y para síndromes biliares.
• Ayuda a mejorar el sistema digestivo
• Cura ciertas deficiencias del organismo como la anemia.
• Es muy bueno para las agruras, la indigestión y el estreñimiento.
• Es un buen remedio para el dolor de garganta.
El piloncillo es una buena base para elaborar mascarillas faciales que aplicadas diariamente ayudan a proteger la salud de la cara. Es un buen reafirmante que ayuda en la renovación celular y la limpieza de la piel.
El piloncillo tiene exactamente los mismos usos que el azúcar común, por lo tanto, puede servir en la preparación de alimentos ó bebidas.
EN ALIMENTOS:
Sazonadores: como salsa para carnes.
Conservas de frutas y verduras: mermeladas.
Platillos típicos regionales: palanquetas, camotes enmielados, las calabazas, el chilacayote, los frutos cristalizados,
ponche, chiles chipotles, etc.
Reposteria: Tortas, bizcochos, galletas, cochinitos de piloncillo.
EN BEBIDAS:
Refrescantes: agua de frutas.
Calientes: café, té, chocolate, atole.
Fermentadas: tejuino, tepache, agua de tíbicos, entre otros.